Si tienes una ferretería o quieres abrir una, ya sabes que esto no es nomás de abrir la cortina y esperar a que la gente llegue con fajos de billetes. Aquí hay que moverse, y bien. Así que, para que tu negocio no sea "la ferre donde nunca hay lo que buscas", te dejo estos 5 tips que te van a ayudar a hacerla crecer y ser EL lugar de referencia en tu colonia. ¡Vamos con todo!
Mira, no necesitas tener cada tornillo exótico que se haya inventado, pero sí los esenciales. Si un cliente entra y no encuentra lo que necesita, ¿qué crees que va a hacer? Exacto, se va con la competencia y capaz que ya ni regresa. Así que mantén un inventario bien pensado: lo básico siempre, y algunos productos que te hagan ver como la ferretería "chingona" que tiene de todo.
Aquí la clave es que el cliente no solo entre a comprar, sino que se sienta bien atendido. Muchos llegan con cara de "ayuda, no sé qué estoy haciendo", y ahí es donde tú entras al rescate. Si les explicas bien, los orientas y hasta les das tips para su chamba, no solo te compran, sino que vuelven y hasta te recomiendan. Haz que la gente se vaya pensando: "¡Qué chido me atendieron ahí!".
Hay clientes bien casados con ciertas marcas. Que si "yo solo uso tal marca de brocas porque las otras se rompen", que si "ese pegamento es el que siempre uso y no lo cambio". Así que trata de tener opciones para todos. Además, tener variedad también te ayuda a jugar con los precios y ofrecer alternativas para cada bolsillo. No se trata de llenar los estantes porque sí, sino de hacerlo con estrategia.
Aquí te va una joya: el 80% de tus ventas vienen del 20% de tus productos. O sea, hay cosas que se venden como pan caliente y otras que nomás acumulan polvo. Identifica cuáles son tus productos estrella y JAMÁS dejes que se agoten. Si siempre tienes lo que más se vende, tienes un flujo de ventas constante y puedes usar esa lana para probar nuevos productos y ver si pegan.
Llevar una ferretería a la antigüita, con libretitas y mil hojas sueltas, es como querer clavar un clavo con una papa: no funciona. Un sistema de punto de venta te facilita la vida, te dice qué tienes en stock, cuánto vendiste y hasta quién te debe lana.
Kladi es el sistema hecho para ferreterías. Aparte de que está bien fácil de usar, te ayuda a organizarte, vender mejor y hasta facturar rápido tus ventas sin pagar un montón en timbres. Además, tiene más de 19,000 productos precargados para que no batalles en comenzar a usarlo y no te obligan a comprar equipos carísimos o especiales para usarlo. Si aún no lo usas, pruébalo gratis dando click aquí mero.
Tener una ferretería fregona no es suerte, es estrategia. Ofrece lo que la gente busca, atiende con ganas y usa herramientas que te faciliten la vida. Pon en práctica estos consejos y vas a notar la diferencia.
Y si quieres más tips, síguenos porque aquí estamos para echarle la mano a tu negocio. ¡Nos vemos en la siguiente!